Domingo 11 de enero 009

Me gusto el Roscon de Reyes. Su dulce sabor en mi paladar, me trae a la memoria recuerdos de la infancia (en Marte no tenemos ni Reyes ni Roscon, pero si pasteles y dulces haciendo las delicias de los pequeños marcianos). Tengo nostalgia de mi planeta, de mi casa, mis padres, de la fiestas marcianas y las familiares. Un sabor y mil recuerdos. Momento mágico: el tiempo de saborear el roscon y soy como Peter Pan en el país de nunca jamás. No tengo edad, o mejor dicho tengo de pronto la edad de mis recuerdos, la edad de la infancia. Mil momentos felices sintetizados en un sabor.

No tengo referencias terrícolas en lo referente a costumbres, actitudes, fiestas, etc. lo que hace de mi un ser curioso con muchos ¿Por qué? ¿Cómo? O ¿Cuándo?

El Roscon delicioso.
¿Cuándo nace la idea de comer Roscon para Reyes?
¿Por qué?
Una tradición cristiana. ¿Cómo la navidad?
Vale, pero unos cuantos milenios antes de Cristo, la noche del 24 al 25 de diciembre, una fiesta pagana celebrando el solsticio de invierno tenía lugar en Europa. Cuando el cristianismo se implanta, una de las tareas, sera irradiar de la memoria colectiva popular las fiestas paganas. Fracaso total. Los nuevos cristianos seguían celebrando sus festividades paganas. Algo más fuerte, que la fe, la educación y el miedo; algo escrito en sus genes les empujaba a seguir fieles a esos días festivos.

Aplicando el refrán “Si no puedes vencer a tu enemigo, únete a el”, los “hombres” de Cristo deciden transformar las fiestas paganas en “cristianas”. Isa (nombre hebreo. Traducido al castellano: Jesús) nace, al parecer, un 25 de diciembre, claro, justo cuando tiene lugar el solsticio de invierno. ¿Qué casualidad?

Los Reyes Magos, me parecen personajes fascinantes. He buscado información sobre ellos en la Biblia. Una estrella, tres Reyes (¿tenían por reino un territorio geográfico? O la palabra Magos les hace ser reyes de una manera no-política), una región: Oriente. Tres regalos. Nada más.

Me quede con las ganas, me quede con hambre de saber. Melchor, Gaspar, Baltasar. Cual es su historia, porque un día lo abandonan todo para seguir una estrella.

Abandonan un reino (que sea de la índole que sea) para seguir una estrella. Si, realmente me parecen personajes fascinantes.

Para matar mi hambre he encontrado una historia no-oficial, escrita por un novelista (casi filosofo) francés Michel Tournier “Les Rois Mages” (supongo que ha sido traducida al castellano). Sorpresa, según Tournier, no eran tres sino cuatro Reyes. Me gusto.

Como me gusta la manera de celebrar la fiesta de Reyes en la Kapital. La disfruto mucho. He comido Roscon.

Para el alucine los padres del Babon (como el tiempo pasa volando – no tardara en cumplir los 30 (años, no meses)) en la actualidad, cuando la “sorpresa” del Roscon les sale a ellos, o a otro miembro de la familia, lo tienen que volver a meter dentro del Roscon para que sea el “nene” el que lo encuentre. Una estrategia par evitar los ataques de malhumor babonicos.

He comido Roscon, la “sorpresa” no me ha elegido y aunque me siento niño en el alma (en el sentido positivo de la palabra y como millones de niños) no me tire pataleando al suelo.